viernes, 21 de noviembre de 2014

Oferta / Decisión: ¿Cómo elegir teléfono inteligente?

Cada día más personas emplean en su diario vivir teléfonos inteligentes (smartphones, por su nombre en inglés), pero pocas saben tomar una decisión inteligente al momento de comprarlos. Además de la necesaria previsión de la cantidad de dinero que se invertirá, vale tener en cuenta estos consejos de Fernando Echeverri, experto en este campo.
 
Luego de contar el dinero disponible, la decisión de comprar un buen teléfono
inteligente, adecuado a nuestras necesidades, demanda una serie de criterios
que es necesario estudiar con cuidado. Recuerda: es tu dinero invertido
en un elemento de uso diario
.

¿Android, iOS u otras plataformas?

Al momento de comprar un smartphone se debe tener en cuenta el sistema operativo que incluirá. Actualmente, en el mercado hay 4 opciones: Android (Google), iOS (exclusivo de Apple), Windows Phone y el nuevo sistema operativo Firefox.
Cada uno tiene una buena cantidad de aplicaciones, entre las más populares y utilizadas se encuentran Facebook, Instagram, Twitter y Whatsapp. Así que conexión a las redes sociales y medios de comunicación no serán un problema.
Todo depende de lo que se busque. El mito de que el sistema iOS de Apple (iPhone) era más estable que Android ha quedado atrás. Ahora éste es uno de los más utilizados debido a sus grandes capacidades, estabilidad y opciones de personalización e interfaz que se hace más cómodo al momento de utilizar y siempre con mejoras muy notables en nuestro smartphone.


¿Gama premium, alta, media o baja?

Cuando vayamos a comprar un smartphone, existen opciones para todos los gustos y capacidades adquisitivas. En Android y Windows Phone encontramos modelos de gama premium, alta, media y baja, mientras que en Apple (iPhone) la gama alta es la única opción disponible.
Dependiendo de su gama vienen con mejores características, tales como calidad de los materiales y mejor resolución de pantalla. Hoy se pueden obtener con resoluciones de 720p HD, 1080p Full HD o 2k, también conocida como Ultra HD.
Muy importante para tener también en cuenta es que el Smartphone venga ya con capacidad de usar la tecnología de navegación 4G. Otras características evaluables son la velocidad al navegar por la interfaz del dispositivo, como también al momento de usar aplicaciones, procesadores más potentes o mayor cantidad de memoria RAM, así como los acabados (diseñado en aluminio o policarbonato).
Los más recientes tienen certificaciones IP58 e IP68, que avalan resistencia al agua y polvo, en pocas palabras, se pueden sumergir en agua por determinado tiempo y profundidad. Entre estos se encuentran los Sony Xperia Z y el Samsung Galaxy S5.


Tamaño de la pantalla y resolución

Uno de los aspectos clave a la hora de comprar un smartphone es el tamaño de su pantalla. Si bien tras el lanzamiento del iPhone original las 3,5 pulgadas eran lo más habitual, hoy es raro partir por debajo de 4 pulgadas, mientras que algunos de los terminales más potentes llegan ya a las 5 pulgadas e incluso las superan.
Aquí el gusto personal desempeña un papel fundamental. Claro está que cuanto más grande sea la pantalla más cómodo nos resultará ver lo que hay en ella, pero a la hora de guardarlo en el bolsillo también lo notaremos.
Sea cual fuere el tamaño que escojamos, deberemos fijarnos en su resolución, ya que repercute enormemente en la calidad de la imagen e impedirá que lleguemos a distinguir los píxeles, resultando más natural cuanto mayor sea su cantidad.


Almacenamiento

La cantidad de memoria interna disponible es muy importante a la hora de comprar un smartphone, ya que en función del uso que vayamos a darle se nos puede quedar corta o no.
Si, por ejemplo, no tenemos pensado guardar muchas canciones, películas o fotos ni somos de los que instalan un montón de aplicaciones, con 8 Gigabytes como mínimo no tendremos problemas. Ahora bien, en cualquier otro caso lo recomendable es partir de un mínimo de 16 Gigabytes.
También puede darse el caso de que nuestro smartphone admita ampliar la memoria gracias a tarjetas externas (normalmente de tipo microSD), algo muy útil también para trasladar contenido con facilidad de un dispositivo a otro y no tener que recurrir a cables o al almacenamiento online.

Autonomía de la batería
La autonomía sigue siendo el principal problema de los teléfonos móviles actuales, y lo más normal es que tengamos que recurrir al cargador al menos al finalizar el día.
La capacidad de la batería viene expresada en mAh, y cuanto mayor sea, mejor, pero puede llevarnos a engaño. Por ejemplo, un teléfono de 4 pulgadas con 1.500 mAh seguramente tenga más autonomía que uno de 5 pulgadas con 2.300 mAh, ya que la pantalla, cuando está encendida, es uno de los elementos que más energía consume.
También incide en su duración el software de cada fabricante, la utilización de redes inalámbricas y muchos otros factores.
Por otra parte, hay modelos que permiten extraer la batería con solo levantar la tapa trasera, muy útil si disponemos de una adicional para intercambiarla cuando queramos.
Los nuevos Smartphone, con sus optimizaciones de software ya sea Android o iOS, mejoran notablemente su duración de la batería; pero todo depende también del tamaño de esta. Lo recomendable es comprar uno con al menos 3100 mAh para tener una buena autonomía. Entre estos se encuentran la gama Galaxy Note de Samsung y los Xperia Z de Sony. Ambas gamas pasan de los 3000 mAh de capacidad de batería.

Cámara

Unos de los factores fundamentales: la calidad de la cámara. En cualquier caso, lo preferible es contar con dos, una trasera y otra frontal, para así poder hacer video llamadas o realizar auto fotos, también conocidas como selfies. La resolución de la trasera, no obstante, suele ser superior a la frontal, y puede venir con flash o sin él.
El valor en megapixeles suele ser lo primero en lo que nos fijamos. Normalmente vienen presentaciones de 5, 8, 12, 16 y 20.7 megapixeles, con sus diferentes características, pero no es en absoluto determinante para indicar la calidad que obtendremos, ya que entran en juego otros factores como la sensibilidad o la calidad de la lente que nos ayudará a mejorar la toma de fotografías en condiciones de escasa iluminación, también el llamado OIS (estabilización óptica de imagen), que nos permite grabar y tomar imágenes sin que salgan borrosas debido al temblor de mano. Todo esto depende si eres un fotógrafo casual que solo sube fotos a las redes sociales con amigos -en este caso con una de 8 megapixeles es suficiente-. Por otra parte, si eres un amante de la fotografía, o sea, un fotógrafo apasionado, la gama Xperia Z de Sony es la mejor opción con su potente cámara de 20.7 mega pixeles y su calidad fotográfica excelente.

Procesador y memoria RAM

A grandes rasgos, podremos saber parte del rendimiento aproximado de un smartphone por el número de núcleos con el que cuenta su procesador: uno solo, dos o cuatro, aunque lo recomendable es un equipo de 4 núcleos para mejor rendimiento; claro que debe de ir acompañado de una buena velocidad y de una óptima memoria RAM. Cada modelo tiene sus peculiaridades, siendo los Qualcomm Snapdragon 805 y el Apple A8 los más potentes del mercado durante este 2014.
La cantidad de memoria RAM que acompañe al procesador influirá en la fluidez de las aplicaciones y del sistema, siendo 1 Gigabyte un mínimo razonable para no sufrir bloqueos del smartphone y si se dispone de 3 Gigabytes el rendimiento será mucho mejor y optimizado.
De cualquier modo, ya que se trata de aspectos de carácter técnico que pueden resultar complicados para los usuarios menos experimentados, siempre podemos recurrir a instalar aplicaciones como AnTuTu, Quadrant o 3DMark para medir el rendimiento de nuestro Smartphone con valores numéricos y hacernos una idea de su potencia aproximada.

Versión de Android

Si nos decidimos a comprar un smartphone con sistema Android, tendremos a nuestra disposición la oferta más inmensa del mercado, con terminales para elegir adecuados a todos los bolsillos, pero hay que tener cuidado con la versión que escojamos. Android 4.4 KitKat es la más reciente, mientras que Jelly Bean (4.1, 4.2 y 4.3) sigue siendo todavía la más popular.
Por desgracia, muchos fabricantes dejan de proporcionar actualizaciones del sistema cuando apenas ha pasado un año desde que lanzan un smartphone, por lo que conviene asegurarnos de si la versión de Android será actualizable y partir, en el momento de la compra, al menos, con la versión 4.1.
Al respecto, los modelos Nexus, auspiciados por la propia Google, tienen ventaja, ya que suelen actualizarse al poco tiempo de estar disponible una nueva versión de Android.
En cuanto a la mayoría de los fabricantes, lo habitual es que personalicen la apariencia del sistema con su propia capa, incluyendo funciones y aplicaciones específicas. Por ello, es interesante probar el smartphone en cuestión para ver si nos convence su interfaz.
Por su parte, una de las indudables ventajas de iOS (iPhone) es que Apple viene proporcionando las últimas actualizaciones a sus smartphones al menos durante cuatro años. Así, un terminal como el iPhone 4, lanzado al mercado en 2010, es capaz de ejecutar el reciente iOS 7 (aunque con restricciones, eso sí, pero al menos no se ha quedado limitado a iOS 6).


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