Termina pacto contra el ruido
Un ambiente de pesimismo o de moderado optimismo rodeó el encuentro para debatir sobre los resultados del Pacto contra el ruido, cuyo plazo venció el 1 de octubre. |
Leonor
Mary Marmolejo
|
Aunque
hay voluntad por parte de algunos propietarios de bares, el cumplimiento del
Pacto contra el ruido iniciado en marzo puede calificarse como poco
esperanzadora. Vecinos siguen quejándose por el ruido y falta del respectivo
control.
Leer
hasta altas horas de la madrugada, ver televisión y tejer, son algunas de las
labores que realizan en la madrugada, desde hace cuatro años, los habitantes de
Palma de Mallorca, al igual que otros vecinos de la Circunvalar. Y poco ha mejorado en este lapso, de acuerdo
con sus relatos.
El
primero de octubre termina el plazo para que se cumpla con el proceso de
insonorización y toda la propuesta reglamentaria, en cumplimiento del Pacto
contra el ruido que se firmó en marzo y cuya prórroga vence en esa fecha. Una
propuesta que se acogió con esperanza por parte de varios estamentos, así el
Personero municipal se haya marginado del proceso, por considerarlo “un
fracaso”.
Juan Carlos Valencia |
Para
conversar sobre el Pacto asistieron Miriam Trujillo, administradora del
Conjunto Palma de Mallorca; Ruth Castellanos, habitante del mismo conjunto;
Julián Osorio, administrador del edificio Circunvalar 10-12; Juan Carlos
Valencia, secretario de Gobierno; Iván Ruiz, director operativo de Control y
vigilancia; Andrés Castillo, presidente de Asobares; Leonor Mary Marmolejo,
presidenta de la Veeduría ciudadana de la Circunvalar, e Iván Muñoz, gerente de
la Zona C.
Aunque
el pacto fue firmado por 39 representantes de bares, la mayoría de ellos
agrupados en Asobares, agremiación que lideró el proceso, hasta mediados de
septiembre solo 32 iniciaron el plan de insonorización y ocho concretaron el respectivo
proyecto, aunque todavía no ha sido aprobado ninguno de ellos.
Iván Ruiz |
“Ningún
bafle debe ubicarse en la parte externa de los locales y, mucho menos,
dirigidos hacia la calle –expresa Valencia –“. Para el funcionario, la medición
ha sido difícil, a pesar de contarse con un sonómetro adquirido en la anterior
administración. “El trabajo con este equipo es muy lento, apenas se pueden
hacer dos mediciones por día”.
Para
Andrés Castillo, presidente de Asobares, en la medición del ruido “debe tenerse
en cuenta el ruido ambiental, los llamados ruidos residuos, que dan como
resultado de la medición un ruido extremo”. A su vez, fue claro en manifestar
que “nosotros no podemos defender a quienes no se acojan al pacto, al igual,
tampoco queremos politizar a la asociación, por eso uno de los bares debió
retirarse”, en clara alusión a Calle 12, uno de cuyos socios tiene vínculos
familiares con el Senador Carlos Enrique Soto.
Miriam Trujillo |
Respecto
al cumplimiento del pacto, Valencia opinó que “no creo que alcancen, pues el
plazo terminó. En octubre empezaremos a apretar a quienes no cumplan y, si es
el caso, se iniciará el proceso para el cierre”.
Quejas sin fin
A
propósito del Senador, una de las asistentes, Ruth Castellanos, afirmó que tuvo
oportunidad de dialogar con él para pedirle que interviniera en el control del
ruido, pues le habían dicho que era propietario de algunos de estos bares. “El
Senador me dijo que en Pereira él siempre era el culpable de todo y me aclaró
que su hijo es socio de Calle 12, pero nada más”. Según Castellanos, cuando se
quejó con algunos administradores de locales ubicados cerca de su apartamento,
estos le decían que tenían respaldo de gente importante, incluso dejando
entrever apoyo del mismo Senador Soto.
Julián Osorio |
Se
calcula que en la Circunvalar hay 150 negocios de comidas y bebidas, pero
apenas 39 firmaron. Con la salvedad que varios de ellos son restaurantes y
manejan un nivel de ruido moderado. Aun que no puede dejarse de lado la
esperanza, como dice Castellanos: “si otras ciudades pudieron, acá también lo
pueden hacer”.
Según
Valencia, ya se están tomado medidas contra algunos de estos negocios, algunas
de ellas amparadas por jueces de la República. “Ícaro fue objeto de una multa
por siete millones y medio de pesos debido al ruido. También Escalona está intervenido”.
Andrés Castillo |
“No
somos coercitivo ni violentos, pero es necesario tomar medidas, así terminemos
jugando al gato y al ratón, como ocurre con algunos bares a los cuales les
quitamos el mobiliario que ocupa el espacio público, pero en minutos traen
nueva silletería”, dice Iván Muñoz. “De
hecho, en la Circunvalar solo cinco pagaban por uso del espacio público”.
El
gerente de la Zona C comentó además algunos locales están en proceso de cierre,
tales como “La Roma, BarBerry y Alex Carne de res”. Añadió que “el proceso de
degradación se incrementó en los últimos ocho años, por eso reversar en un año
y medio todo este proceso es algo difícil”.
“¿Qué
va a pasar con el detrimento patrimonial y condiciones de salud de adultos
mayores? Se necesita ser más ágiles en procesos de concertación. Hay mucha
permisividad con el uso del espacio público”, manifestó Julián Osorio.
Iván Muñoz |
“La
Comuna 6 es la más educada, por ello es necesario enfatizar en medidas que no
sean de fuerza. Se debe abogar por un civismo ético que apunte a la
construcción moral de la ciudad. Por eso se deben apoyar proyectos como el
Bulevar de la Circunvalar, una zona tranquila, para pensar en la ciudad a largo
plazo”, afirmó la presidenta de la Veeduría.
Además
del seguimiento al Pacto contra el ruido, los asistentes fueron reiterativos en
comentar sobre el uso del espacio público en la comuna, uno de los mayores
puntos críticos, según varios de los presentes.
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