lunes, 25 de julio de 2016

Editorial / Visitas no solo barriales

Desde hace unas pocas semanas el alcalde Juan Pablo Gallo se ha dedicado a visitar los diferentes barrios de la ciudad para escuchar a sus moradores. Al igual que sus contrincantes en la anterior contienda electoral, Gallo también estuvo en esos barrios, pero recogiendo votos que avalaran su elección, la cual se dio con amplio margen de superioridad frente al segundo, el exalcalde Israel Londoño.

Al inicio de su mandato el alcalde Gallo se convirtió en una presencia virtual, pues solo aparecía por redes sociales firmando comunicados o en videos que divulgaban su labor y la de su equipo. El hecho pronto causó consternación, pues las redes sociales no son los vehículos para gobernar, así muchos alaben el enorme impacto que tienen en algunas circunstancias muy definidas.

El viraje que se dio hace pocas semanas, con las visitas comentadas al inicio de este editorial, con certeza acercaron más al Alcalde con la comunidad y es esperable que esos encuentros estén sirviendo para conocer de verdad las realidades locales, esas mismas que a los gobernantes les son maquilladas por sus inmediatos asesores, los mismos que en la actualidad ya están siendo protagonistas en los corrillos debido a su conducta no santa al interior de la administración, al parecer abusando de la confianza que el Alcalde puso en sus manos.

En este sentido, bueno sería que el alcalde abriera sus puertas para escuchar a los mandos medios, previas garantías de no tomar retaliaciones, pues de seguro se llevará más de una sorpresa, las mismas que imaginamos está encontrando al escuchar a las diferentes comunidades que de manera tan sistemática está visitando, pues todavía creemos en su honestidad y buena fe.

El gobernante, a pesar de sus agobiantes y delicadas tareas, siempre debe estar atento para tomarle el pulso a sus gobernados y a su equipo, no solo a través de las voces complacientes de las cabezas, también de aquellos funcionarios de mediano rango que son testigos y actores pasivos de las componendas palaciegas que, créalo o no el Alcalde Gallo, también están ocurriendo. Algo empieza a oler mal en la sede de la calle 19, pues ya los vecinos cierran sus ventanas para no estropear sus oficinas con el mal ambiente que se está cocinando.


Alcalde Gallo, muy bien que salga de su despacho rumbo a las comunidades, pero le sugerimos una atenta pasada por las oficinas de sus asesores inmediatos, esos que usted llama “amigos de confianza de toda la vida”, porque alguien está siendo engañado y no es el portero del edificio. De eso esté seguro.

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