Unido a la ciudad
Gustavo Valencia Franco
¿Cuál es la Pereira que
añora y que pudo disfrutar en el pasado?
La Pereira en la que todos nos conocíamos, cuando se salía a algún lugar o
a algún evento, se podía conversar con la gente y la sentía más vecina, muy
cercana. Creo que toda la gente en los barrios y comunidades añoran este tiempo
en el cual el que estaba a un lado era conocido del trabajo o de la familia y
él sabía quién era uno.
¿La ciudad tuvo una
década floreciente en su recuerdo? ¿Por qué cree que lo fue?
La ciudad en otrora fue siempre maravillosa y acogedora, pero la década en
la que transformó las edificaciones del centro, haber sacado la Galería, toda
esa nueva edificación, las obras que se hicieron en la época de la doctora
Martha Elena y otras alcaldías que pusieron las bases, la construcción del
Megabús, la infraestructura, las nuevas superficies, pienso que todo eso le dio
a Pereira otro carácter.
¿Qué lugar público
extinto cree que nunca debió desaparecer?
Uno se apega a las cosas, la gente no se cansa de extrañar la estación del
tranvía, hay ciudades que están bregando a recuperarlo. Es un medio de
transporte que sigue siendo válido y ayuda a que las ciudades se muevan con
mayor facilidad. La gente lo recuerda con mucha emoción, mucho entusiasmo. De
pronto las construcciones de algunas escuelas y colegios que eran importantes
en el Centro.
Mencione un personaje que haya marcado la historia de Pereira. ¿Por qué lo selecciona?
Desde la iglesia hablo del padre Antonio José Valencia, fue un símbolo de
la ciudad porque logró moverla en eventos como fue la Villa Olímpica y el
Aeropuerto, junto a él toda esa cantidad de líderes como don Gonzalo Vallejo,
Emiliano Isaza, Salazar Robledo, Óscar Vélez, Camilo Mejía Duque y un personaje
en la parte cultural que es símbolo de la ciudad y que la ciudad le debe mucho
porque la engrandeció, adentro y afuera, es el gran poeta nuestro, el maestro
de la raza, el autor de La Ruana, Luis Carlos González. También muchas mujeres
que han sabido captar el liderazgo de la ciudad.
Hoy la ciudad tiene una dinámica propia muy particular. ¿Podría definirla en una palabra?
Progreso, desarrollo y un liderazgo de la ciudad hacia afuera.
¿La Pereira actual qué
significa para usted?
Una Pereira dinámica, entusiasta, con proyección, donde hay nuevos
liderazgos, con medios de comunicación con desarrollo enorme, con desarrollo en
la parte cultural que poco a poco va marcando la pauta. Tenemos ese Centro Cultural,
la Banda Sinfónica que ha hecho presentaciones de 300 actores, tenemos un vacío
grande en la parte deportiva sin dejar de reconocer que hay jóvenes que están
dejando huella, hay cierto liderazgo político, empresarial y gremial que
permiten que la ciudad se vea con liderazgo hacia el futuro.
¿Por cuál calle de
Pereira le gustaría caminar con tranquilidad? ¿Por qué?
Me gustaría sentirme como en la Quinta Avenida de Nueva York, que haya una
gran zona por donde se pueda caminar, no sé si algún día la séptima, la octava
o algunas otras sean bulevares como los hay en España, en Italia. Los que
tienen carro piensan en los trancones, pero la ciudad debe dar esa pelea como
en Medellín, en Bogotá, que haya avenidas por donde la gente que le gusta
caminar lo pueda hacer con tranquilidad, espacios amplios donde se pueda
comercializar con más ganas.
¿Cuáles son las
fortalezas de la Pereira actual?
El sector educativo. Antiguamente se decía que Pereira estaba rezagada en
la educación superior, se decía que Manizales tenía ventaja, hoy no, la oferta
educativa a nivel superior que tiene Pereira es bastante amplia, con una gran
calidad, mucho mejor que unas ciudades vecinas. Pienso que los colegios
oficiales y privados de primaria y secundaria ofrecen también buenas
alternativas que nos permiten pensar que la ciudad tiene buena opción en la
parte educativa.
¿Quiénes son los
llamados a soñar la ciudad del futuro?
Toda la dirigencia política es la primera encargada, para eso los elegimos,
para que lideren todo el progreso y el desarrollo de la ciudad, la parte
gubernamental, los gremios, la sociedad civil, todos tenemos una cuota de
responsabilidad. Hace falta que se abran más los espacios de participación.
Aprovecho esta oportunidad con el periódico VECINOS para pedirle a la Alcaldía
y a la Gobernación que haya foros para saber cuál es la gran ciudad que soñamos
los pereiranos.
Se prevé el diseño de una Calle de la Fundación (calle 19). ¿Qué piensa de esa propuesta?
He visto con mucho entusiasmo esa primera parte que se hizo frente a la
Gobernación, es un sueño que ojalá se pudiera cumplir, que bueno que esa calle
se pudiera unir hasta arriba, como un gran bulevar, tomaríamos un parecido con
las ciudades europeas que tienen avenidas que son las calles madre. Eso tiene
que ser la Calle de la Fundación, la calle de encuentro, donde se pueda
congregar la gente adulta.
Si en sus manos estuviera la posibilidad, ¿qué le regalaría a Pereira?
Ante todo mi amor y mi cariño, mi entrega cada día a esta ciudad en la que
llevo 36 años y cada día quisiera aportarle más. Más que aportarle a la ciudad
es agradecerle todo lo que me ha dado, siendo un paisa me siento muy bien en
Pereira, me ha acogido, me ha dado todo y si me llamaran para darle algo a
Pereira, mi mejor regalo es la solidaridad con los niños, con los jóvenes, los
pobres, los ancianos, los empresarios, los políticos; ante todo regalarle a
Pereira mi mayor cuota de civismo.
¿Cuál es su legado para
la ciudad?
Sin pecar de orgullo, de vanidad, lo único que he hecho es trabajar por la
ciudad desde la Iglesia, desde la sociedad civil, haber trabajado 20 años en la
Catedral fortaleciendo la Semana Santa, la logramos dejar como la segunda del
país como un evento cultural – religioso que le dio nombre a Pereira, se logró
constituir como un evento atractivo y de expresión religiosa. También dejo una
obra a la que le he puesto toda mi alma y corazón que es Manos Unidas, una
Fundación que hice con muchas personas hace 21 años, que trabaja por los niños
en Villasantana, en Las Brisas, en El Danubio, llegamos allá cuando apenas se
pensaba en un colegio, logramos hacer el colegio de 0 a 11, es una obra que se
ha hecho con la Alcaldía, los gremios, el sector empresarial, muchas personas
que han colaborado con el objetivo de que esos niños cumplieran el primer sueño
de educarse, de alejarse de la droga, del vicio.
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