Vivir la historia
Ricardo Mejía Isaza
Oriundo de Medellín. Obtuvo el título de Tisiólogo en el hospital La María, centro para tuberculosos en Medellín. Viajó a Los Ángeles, California, a cursar la especialización en radiología. En el Congreso Mundial de Tuberculosis, el Ministro de Salud de la época le pidió que cubriera en remplazo al Director del Dispensario Antituberculoso de Pereira a donde llegó en 1951. Aquí se vinculó al Club Rotario, ayudó a fundar el Centro Colombo Americano con varios personajes, donde fue presidente por 30 años.
Oriundo de Medellín. Obtuvo el título de Tisiólogo en el hospital La María, centro para tuberculosos en Medellín. Viajó a Los Ángeles, California, a cursar la especialización en radiología. En el Congreso Mundial de Tuberculosis, el Ministro de Salud de la época le pidió que cubriera en remplazo al Director del Dispensario Antituberculoso de Pereira a donde llegó en 1951. Aquí se vinculó al Club Rotario, ayudó a fundar el Centro Colombo Americano con varios personajes, donde fue presidente por 30 años.
Pertenece
a la Academia de Medicina de Risaralda y a las Academias de Radiología Nacional
y del Eje Cafetero. Ha publicado los libros “Trece cuentos” y “Relatos de asombro”
y adelanta la “Historia de la medicina”. En julio pasado fue nombrado
Presidente de la Academia Pereirana de Historia.
¿Cuál es la Pereira que
añora y que pudo disfrutar en el pasado?
Me gusta mucho la Pereira antigua y Pereira actual. Ambas tienen mucho de
qué hablar. Cuando llegué a Pereira por primera vez, en 1951, todavía teníamos
el tranvía eléctrico, teléfonos automáticos, un servicio de taxis sumamente
eficiente y disponía de energía eléctrica, alcantarillado y acueducto en muy
buenas condiciones. Afortunadamente esas mismas condiciones existen hoy,
excepto el tranvía, pero tenemos el servicio eficiente de Megabús.
¿La ciudad tuvo una
década floreciente en su recuerdo? ¿Por qué cree que lo fue?
Las primeras alcaldías, cuando los alcaldes eran elegidos a dedo por los
gobernadores, desafortunadamente las sesiones que hizo el doctor Álvaro Gómez
Hurtado en favor de la democracia, de elegir candidatos por elección popular,
ha sido un fracaso, con excepción de la alcaldesa Martha Elena Bedoya, los
últimos alcaldes han sido, todos, un fracaso. El Gobernador del Departamento
elegido a dedo por el Presidente conocía a la gente de la ciudad y elegía a los
mejores ciudadanos para la Alcaldía. Hoy en día un señor Soto elige a los
candidatos que saca del barrio Cuba o de los 2500 lotes que no tienen idea de
gobernar y están acabando con la ciudad.
¿Qué lugar público
extinto cree que nunca debió desaparecer?
No ha desaparecido ninguno que sepa yo. Recuerdo con nostalgia el tranvía y
me gustaría que volviera a ponerse, no solo como un medio que atraería turismo
sino como un medio muy económico para el transporte público. En muchas ciudades
del mundo se sigue utilizando y aquí fue suspendido sin necesidad ninguna.
Mencione un personaje que haya marcado la historia de Pereira. ¿Por qué lo selecciona?
Muchos, primero un alcalde que hubo hacia 1952 llamado Lázaro Nicholls.
Trabajó mucho por la ciudad, la hizo adelantar muchísimo. Estuvo también el
doctor Jorge Roa Martínez, viajaron a Medellín, estudiaron las Empresas
Públicas y trajeron esas mejoras a Pereira, pusieron a trabajar aquí el
servicio de Planeación Municipal, el de Valorización y la ciudad adelantó
muchísimo en esas épocas.
Hoy la ciudad tiene una dinámica propia muy particular. ¿Podría definirla en una palabra?
Infortunadamente no encuentro que haya una dinámica especial. Pereira está
avanzando en condiciones especiales por ser el centro del Eje Cafetero y del
país, pero las entidades municipales no están sirviendo para nada en el
Gobierno. Cada semana Medellín muestra una obra importante, en Pereira los
últimos alcaldes no nos han mostrado absolutamente nada, han sido una
vergüenza.
¿La Pereira actual qué
significa para usted?
Un lugar agradable para vivir. Un lugar al que vine a hacer un remplazo por
tres meses y me he quedado más de sesenta años.
¿Por cuál calle de
Pereira le gustaría caminar con tranquilidad? ¿Por qué?
Camino siempre de mi residencia a mi oficina, frecuentemente salgo a pie
por las calles. No he tenido nunca atracos en las calles ni he sentido
violencia en mi persona.
¿Cuáles son las
fortalezas de la Pereira actual?
Su ubicación geográfica, su posición como ciudad cafetera. El hecho de que
sus gentes siguen amando a la ciudad pese a la pésima Alcaldía, el comercio se
sigue moviendo y la poca industria que nos queda sigue trabajando. La ciudad
necesita solamente un buen alcalde.
¿Quiénes son los
llamados a soñar la ciudad del futuro?
Hay que empezar a descartar los viejos caciques electorales, el día en que
ese señor Soto, Patiño Amariles y otros políticos de igual laya sigan manejando
la ciudad, Pereira no va a poder adelantar como adelanta Medellín, Cali o
Barranquilla y otras ciudades.
Se prevé el diseño de una Calle de la Fundación (calle 19). ¿Qué piensa de esa propuesta?
Desde hace mucho tiempo se ha venido pensando en peatonalizar la calle 19,
no sé con qué objeto. Pereira tiene un número grande de vehículos, pero con el
pico y placa el tránsito se ha logrado controlar relativamente bien, yo no
vería con agrado la peatonalización de la calle 19.
Si en sus manos estuviera la posibilidad, ¿qué le regalaría a Pereira?
Volver al método antiguo de elegir personas importantes que quieran la
ciudad y que no traten de enriquecerse únicamente a sus costillas y de quienes
los eligieron.
¿Cuál es su legado para
la ciudad?
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