Pereirano por adopción
Pablo Felipe Robledo Del Castillo
Nacido en Manizales, pero se crió en
Pereira. Estudió Derecho en la Universidad Externado de Colombia, allí hizo una
maestría, fue profesor de la Universidad de los Andes y ejerció como abogado
por 15 años. Al Gobierno Nacional llegó en 2010 a ocupar el viceministerio del
Interior y Justicia. Fue miembro de la Cámaras de Comercio de Bogotá y
Pereira, del Colegio de Abogados Comercialistas y del Instituto Colombiano de
Derecho Procesal. Se acaba de posesionar en Pereira como
Superintendente de Industria y Comercio.
¿Cuál es la Pereira
que añora y que pudo disfrutar en el pasado?
Viví mis mejores años,
llegué a los ocho años, me gradué del Colegio Calasanz a los 17 y me fui para
Bogotá a estudiar y me quedé en Bogotá. Pereira para mí significó mucho porque
fueron los años más importantes de mi formación. Aquí tengo mis grandes amigos,
tengo buena parte de la familia, la gente que me vio nacer, los papás de mis
amigos y el Club Campestre que yo visité todos los días de mi vida jugando
tenis mientras estuve en Pereira, de manera tal que cada vez que vengo a
Pereira, recuerdo la época más maravillosa de mi vida que es cuando quería ser
tenista profesional.
¿La ciudad tuvo una
década floreciente en su recuerdo? ¿Por qué cree que lo fue?
Yo viví en Pereira del
año 1978 al año 1987, una época muy importante también para el país, muy
convulsionada: Pereira también, lo que hoy están mostrando en la televisión, lo
que fue los años 80, todo el poder el narcotráfico y Pereira no fue ajena a ese
tema, pero fue una época también bonita, la época del colegio que, creo yo,
añora uno permanentemente.
¿Qué lugar público
extinto cree que nunca debió desaparecer?
No tengo una
respuesta.
Mencione un personaje
que haya marcado la historia de Pereira. ¿Por qué lo selecciona?
Varios. Creo que César
Gaviria, Carlos Arturo Ángel, Luis Carlos Villegas, en las últimas décadas.
Hoy la ciudad tiene
una dinámica propia muy particular. ¿Podría definirla en una palabra?
Pereira es una de las
ciudades que tiene más crecimiento, con más comercio, está creciendo la
industria. Creo que su posición estratégica como centro del Eje Cafetero le ha
generado una dinámica propia de crecimiento superior a sus ciudades pares con
una clase política cada vez más importante, una representación importante a
nivel nacional, hay varios pereiranos en altos cargos del Estado como hace
muchos años no había. Creo que a Pereira le esperan años maravillosos.
¿La Pereira actual qué
significa para usted?
Es un sitio al que
vengo y siempre me quiero quedar, no me quiero ir, me voy por obligación y
siempre me voy triste, quisiera pasar los últimos años de mi vida en Pereira.
¿Por cuál calle de
Pereira le gustaría caminar con tranquilidad?
El Club Campestre de
Pereira.
¿Cuáles son las
fortalezas de la Pereira actual?
Pereira está avanzando
en todos los ámbitos de manera importante, porque viene creciendo en todos los
niveles, en su economía, en su población, en su oferta turística, en una cantidad
de asuntos que lo posicionan como una ciudad importante y los eventos que está
haciendo y hará en el futuro la posicionan como centro de pensamiento donde se
toman decisiones importantes. Pereira va muy bien.
¿Quiénes son los
llamados a soñar la ciudad del futuro?
Nuestros hijos. Deben
soñar con una ciudad y un país más igualitario, donde quepamos todos, un país
incluyente, un país que trate de manera diferente a los diferentes y de manera igual
a los iguales, un país de oportunidades y ojalá un país en paz.
Se prevé el diseño de una Calle de la
Fundación (calle 19). ¿Qué piensa de esa propuesta?
Depende, no conozco el
proyecto, pero no resultaría extraño que la ciudad tome algunas decisiones para
hacer del Centro un lugar más amable, más bonito y que ocurre como ocurre en
otras ciudades, la gente retorne a vivir en el centro de la ciudad. Eso se hace
a través de la implementación de sectores intervenidos especialmente con
restaurantes, bares, calles peatonales y eso lo han hecho Bogotá, Medellín, Cartagena
y Santa Marta. Me parece que si apunta a eso es muy buena idea.
Si en sus manos
estuviera la posibilidad, ¿qué le regalaría a Pereira?
Una ciudad libre de
violencia.
¿Cuál es su legado
para la ciudad?
Todavía no tengo un
legado para dejarle a la ciudad. Hasta ahora creo que Pereira cuenta con una
persona que donde se ha desempeñado ha tratado de ser ponderado y absolutamente
responsable, cumplir metas. Eso hice cuando fui viceministro y eso haré cuando
desempeñe mi cargo y termine mi cargo de Superintendente. El legado que le dejo
a Pereira es que hay un pereirano que está en capacidad de hacerlo bien en
distintas posiciones para servirle a Pereira y al país.
No hay comentarios:
Publicar un comentario