viernes, 16 de noviembre de 2012

Especial / Entrevista

Pereirano por adopción




Pablo Felipe Robledo Del Castillo

Nacido en Manizales, pero se crió en Pereira. Estudió Derecho en la Universidad Externado de Colombia, allí hizo una maestría, fue profesor de la Universidad de los Andes y ejerció como abogado por 15 años. Al Gobierno Nacional llegó en 2010 a ocupar el viceministerio del Interior y Justicia. Fue miembro de la Cámaras de Comercio de Bogotá y Pereira, del Colegio de Abogados Comercialistas y del Instituto Colombiano de Derecho Procesal. Se acaba de posesionar en Pereira como Superintendente de Industria y Comercio.

¿Cuál es la Pereira que añora y que pudo disfrutar en el pasado?
Viví mis mejores años, llegué a los ocho años, me gradué del Colegio Calasanz a los 17 y me fui para Bogotá a estudiar y me quedé en Bogotá. Pereira para mí significó mucho porque fueron los años más importantes de mi formación. Aquí tengo mis grandes amigos, tengo buena parte de la familia, la gente que me vio nacer, los papás de mis amigos y el Club Campestre que yo visité todos los días de mi vida jugando tenis mientras estuve en Pereira, de manera tal que cada vez que vengo a Pereira, recuerdo la época más maravillosa de mi vida que es cuando quería ser tenista profesional.

¿La ciudad tuvo una década floreciente en su recuerdo? ¿Por qué cree que lo fue?
Yo viví en Pereira del año 1978 al año 1987, una época muy importante también para el país, muy convulsionada: Pereira también, lo que hoy están mostrando en la televisión, lo que fue los años 80, todo el poder el narcotráfico y Pereira no fue ajena a ese tema, pero fue una época también bonita, la época del colegio que, creo yo, añora uno permanentemente.

¿Qué lugar público extinto cree que nunca debió desaparecer?
No tengo una respuesta.

Mencione un personaje que haya marcado la historia de Pereira. ¿Por qué lo selecciona?
Varios. Creo que César Gaviria, Carlos Arturo Ángel, Luis Carlos Villegas, en las últimas décadas.

Hoy la ciudad tiene una dinámica propia muy particular. ¿Podría definirla en una palabra?
Pereira es una de las ciudades que tiene más crecimiento, con más comercio, está creciendo la industria. Creo que su posición estratégica como centro del Eje Cafetero le ha generado una dinámica propia de crecimiento superior a sus ciudades pares con una clase política cada vez más importante, una representación importante a nivel nacional, hay varios pereiranos en altos cargos del Estado como hace muchos años no había. Creo que a Pereira le esperan años maravillosos.

¿La Pereira actual qué significa para usted?
 Es un sitio al que vengo y siempre me quiero quedar, no me quiero ir, me voy por obligación y siempre me voy triste, quisiera pasar los últimos años de mi vida en Pereira.

¿Por cuál calle de Pereira le gustaría caminar con tranquilidad?
El Club Campestre de Pereira.

¿Cuáles son las fortalezas de la Pereira actual?
Pereira está avanzando en todos los ámbitos de manera importante, porque viene creciendo en todos los niveles, en su economía, en su población, en su oferta turística, en una cantidad de asuntos que lo posicionan como una ciudad importante y los eventos que está haciendo y hará en el futuro la posicionan como centro de pensamiento donde se toman decisiones importantes. Pereira va muy bien.

¿Quiénes son los llamados a soñar la ciudad del futuro?
Nuestros hijos. Deben soñar con una ciudad y un país más igualitario, donde quepamos todos, un país incluyente, un país que trate de manera diferente a los diferentes y de manera igual a los iguales, un país de oportunidades y ojalá un país en paz.

Se prevé el diseño de una Calle de la Fundación (calle 19). ¿Qué piensa de esa propuesta?
Depende, no conozco el proyecto, pero no resultaría extraño que la ciudad tome algunas decisiones para hacer del Centro un lugar más amable, más bonito y que ocurre como ocurre en otras ciudades, la gente retorne a vivir en el centro de la ciudad. Eso se hace a través de la implementación de sectores intervenidos especialmente con restaurantes, bares, calles peatonales y eso lo han hecho Bogotá, Medellín, Cartagena y Santa Marta. Me parece que si apunta a eso es muy buena idea.

Si en sus manos estuviera la posibilidad, ¿qué le regalaría a Pereira?
Una ciudad libre de violencia.

¿Cuál es su legado para la ciudad? 
Todavía no tengo un legado para dejarle a la ciudad. Hasta ahora creo que Pereira cuenta con una persona que donde se ha desempeñado ha tratado de ser ponderado y absolutamente responsable, cumplir metas. Eso hice cuando fui viceministro y eso haré cuando desempeñe mi cargo y termine mi cargo de Superintendente. El legado que le dejo a Pereira es que hay un pereirano que está en capacidad de hacerlo bien en distintas posiciones para servirle a Pereira y al país.


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